La Miss

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En esta ocasión comparto con ustedes, el artículo que amablemente me permite publicar Darío Morán.

El pescadorAutor: Luis de Lión, guatemalteco
Cuento : La Miss. 6a Entrega

…»No lo creí. Pero al ver los ojos del policía, me di cuenta que era cierto. Me quedé en silencio. El hondureño intentó hablar conmigo, pero yo le respondí con monosílabos. Entraron y salieron más gentes. En la noche, me volvieron a llevar al hotel, custodiado otra vez por dos policias y nuevamente no dormí.

Pero en la mañana, mientras bajaba del noveno piso del Internacional a tomar el desayuno, pensé que no era justo haber ido a Nueva York solo a conocer una cárcel, aunque fuera de cristal, y para eso pagar tanto.

Y me escapé.
Le hablé a un taxista que afortunadamente era ecuatoriano y que aún sabía algo de español. Le pregunté por cuánto me llevaría a conocer la Estatua de la Libertad. El taxista me examinó y me respondió que por setenta dólares. le dije que estaba bien y que me llevara inmediatamente.

Del aeropuerto salimos hacia el centro de Nueva York por una autopista diez veces más ancha que la mayor de las nuestras. Conforme nos adentrábamos en la ciudad, su inmensidad me asustaba. Barrios enteros de edificios de muchísimos pisos, vehículos que circulaban a la velocidad de la angustia, chimeneas que ennubecían el cielo y gentes, miles de gentes.

Mas adelante, a lo lejos, lejos de donde había estado prisionero, la isla de Manhatan anclada en medio de dos ríos que son uno solo. Alto, lleno de torres era un barco de cristal y cemento, bajo un cielo gris que no le permitía alumbrarse de sol.

-Este el Empire State-me dijo.

Y las Naciones Unidas, Las Torres Gemelas, Pan Am. Pan Am. La ciudad era un bosque de auraucarias y eucaliptos sin hojas, de árboles de cemento productores no de oxígeno, sino de carbono.

Mis ojos flashaban, flashaban. Dejaban desnuda la isla, sin edificios.

Pasamos por un puente, en cuya parte alta se arrastraba como serpiente urbana el Metro y nos deslizamos por la orilla de la isla, a un lado de uno de sus ríos y barcos, lejos de su comercio y su bulla. Qué me importaba a mí la Calle 42 o Wall Street, la Quinta Avenida o Broadway, calles y lugares de los que despúes me enteré que tenía la city. A mí me ineteresaba la…

-allá está-me dijo.

-¿Que?

Sí. Allá estaba el fin de mi viaje, la razón por la cual estaba yo desnutrido y solo, sin propiedad privada y lleno de deudas. solo que yo pensé que podría tocarla, hablarle algunas palabras en mi español. Pero la Miss de la antorcha aún estaba lejos de mis ojos, de mis manos, de mis palabras.

Solitaria en otra isla, se veía pequeña y borrosa por la distancia y la niebla.

NOTAS EXPLICATIVAS
Lión: es raro el apellido del gran escritor guatemalteco, pues hay León, y también hay leon que es un apellido chino, pero lo importante es que desde esta instancia estamos difundiendo su inspiración, saludamos a sus descendientes en San Juan el Obispo, Sacatepequez, quienes siguen en especial su hija, luchando para que les cedan el espacio para construir la biblioteca y el museo a su nombre, les deseamos éxitos.

A la Velocidad de la Angustia: que talento de Luis para escribir, realmente nos fascinó esta explicación para la velocidad que llevaban los carros en la autopista de Nueva York, realmente muchos guatemaltecos a veces andamos a «La velocidad de la angustia».

Ennubecían: interesante el uso de esa forma verbal.
Alumbrarse de sol: otra forma poética de escribir.
Pan Am Pan Am: no sabemos si lo repitió para hacer énfasis en todo lo que gastó en el pasaje y todo por una ilusión amorosa.

Platicando con todos en la UNIDEA

Vamos llegando ya a las últimas entregas de este cuento y nos damos cuenta que a la gente no le gusta leer y menos escribir, las causas y razones, ya es cansado enumerarlas, pero seguiremos con nuestras metas por cambiar esto, no hubo respuesta de la gente de los otros países, nadie publicó ningún cuento-igual seguiremos, pues ya en 6 años nos hemos dado cuenta que somos sólo unos poquísimos Quijotes arando en el mar y soñando con ver los frutos salir en la playa-felicitamos a Gerardo Valdizan por seguir todas las entregas y además comentarlas, así se hace. Seguiremos quedándonos con los amigos que participen, no olvidemos las comisiones, las subs, los cursos, clases , temas, etc. recuerden que sólo 3 veces les etiquetaremos con estos aportes luego ya no los recibirán.

Sabemos que aún estamos sentados sobre bases débiles-la redes sociales-pero pronto empezaremos a construir sólidas columnas con quienes nos han apoyado siempre-por favor no nos manden correos ni nos pidan les enviemos informacion de como trabajamos pues no tenemos tiempo y quienes prometan publicar algo que cumplan. SALUDOS.

Crédito de la imagen: Universidad de América ancestral

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