El Cuento Americano: La Miss

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La missEsta es otra entrega que agradecemos a Darío Morán por permitirnos compartirla con ustedes.

El Cuento Americano: La Miss, Autor Luis de Lión, guatemalteco.

…»Parado en la ribera del río, la miraba y la miraba y me tocaba los únicos diez dólares que me quedaban. ¿Cuanto me costaría llegar hasta allá? El taxista no creía que yo hubiera viajado solo por ella. Me dijo que él se había venido del sur en busca de una vida mejor y que, bueno. The Liberty Monument era un símbolo, pero que él no hubiera hecho un viaje por un símbolo. Su español estaba lleno de «okeyes». Creo que no me pensó en mis cabales al remirar mi traje y escuchar mis palabras. En ese momento, yo pensé lo mismo de mí y le pedí que no regresáramos inmediatamente. En el camino me insinuó algo acerca de propinas y , aunque yo agarré fuertemente mis último diez dólares, sabía que al llegar al aeropuerto se los daría.

Pasamos por las Naciones Unidas, en cuyas astas busqué la bandera de mi país, cruzamos el puente de Brooklyn, entramos, según el taxista, al mundo de la magia, de los gánsters y de otras cosas que yo ya no escuchaba y llegamos al aeropuerto. Cuando bajé, inmediatamente me detuvieron y, sin mayor trámite, me introdujeron al primer avión que pasaría por mi patria.

Ahora, al elevarse el avión, ya no me preocupó la ciudad que dejaba, ya no traté de bebérmela, sino más bien cerré los ojos y me dormí. A partir de Miami, sin embargo, no desprendí los ojos del mar hasta divisar mi tierra. De tanto ver hacia abajo me doló la cabeza, es cierto, pero deseaba el nidito que había dejado, la ciudad que se me había vuelto chiquita cuando subía al cielo dos días antes.

Cuando bajé, no besé la tierra pues, aunque sagrada, recordé que tenía microbios. Bajé limpio, sin un centavo. Salí del aeropuerto y me vine a pie para La Florida.

Cuando entré en mi cuarto, cuarto pequeño, de palomar, busqué entre mis cosas un cuaderno del que nunca me había desprendido y en el que estaban todas las cartas que le había escrito a Aura y que nunca le había enviado. Las leí y, entre más me adentraba en su lectura, más me moría de la risa.

Ahora vivo con ella. No importa que tenga un hijo de Celestino, mi primo. Cuando yo me junté con ella, el muchacho ya estaba grande y comprendió a su madre.

De Aura, mi mujer, hay algo que mi primo nunca me dijo, algo que yo sí le vi cuando la conocí cuando la vi por primera vez y que luego recordé cuando venía de regreso de los Estados Unidos, algo que ella le heredó a nuestra hija Aurita : un par de hoyuelos.

Notas Explicactivas
*Cuarto pequeño de palomar: en Guatemala se le llama así a un inquilinato, a una casa donde alquilan cuartos a las familias pobres.

*Hoyuelos: camanances, oyitos en los pómulos que le dan cierta coquetería a las niñas, señoritas y señoras.
*Tirar la toalla : en Guatemala , abandonar algo que se inicia con mucho interés y al verlo difícil dejarlo=ser inútiles : haraganes.

Notas Informativas
*Felicitamos a Gerardo Valdizán, de Guatemala quien culminó el estudio, análisis y lectura del cuento completo, con esto nos demuestra que además de creer en la UNIDEA y sus objetivos, le gusta aprender más.

*En la próxima entrega extra, adjuntaremos el curriculum del escritor. El final personalmente no me convenció , especialmente lo de los oyuelos.

*Próximo cuento de esta sección: EL ESPEJO DE LIDA SAL del Nobel de Literatura guatemalteco, 1,967, MIGUEL ANGEL ASTURIAS esperamos no se lo pierdan, viene con el triple de entregas pero es un cuento muy interesante, va a ser nuestro entrenamiento para adentrarnos en la literatura Asturiana y saber porqué le dieron el Nobel-les adelantamos que es bien difícil entender el mundo de Asturias ya que su narrativa es de alto nivel y lo transporta a uno a regiones insospechadas, supra-desconocidas para el lector común y lo recrea a uno de una manera única y multicolor.

Necesitamos que se reporten quienes van a seguir este segundo cuento guatemalteco via a comentar y les adelantamos los vamos forzar a no «tirar la toalla»

+URGENTE, la presencia de la Literatura Americana, como que no existe a excepción de la de GUATEMALA, pues NADIE ha publicado sus cuentos, por lo visto no hay autores relevantes, aún o es tarde para que TÚ, sí TÚ, te animes, no tengas miedo, publica, publica, que mucha gente está necesitada de aprender de ti y tus conocimientos, que al final deben de ser de todos, pues si uno es egoísta con los conocimientos, actúa mal-hay que compartirlos y no se vale decir: «Y no sé nada, no tengo conocimientos» pues algo sabemos, aún sin escolaridad, la Universidad de la vida nos ha
enseñado lo suficiente para enseñar, por esto estamos instando en nuestros mensajes a todos para que enseñen aquí, muchos se sorprenden de la invitación.

*Felicitamos a Lupita de García, pues es la única hasta ahorita que ha entendido ya el objetivo de muchos de nuestros mensajes y ya está trabajando conforme nuestros objetivos.

*Si llegaste leyendo hasta aquí… TE FELICITAMOS A TI, pues no cualquiera lee mucho. De hecho a veces sonamos rígidos pero es para incentivar en este aspecto. Bueno, me despido, hasta pronto con el resumen de vida de Luis de Lion y mientras nos curamos los dedos y las manos con ungüento pues cada letra de todo lo escrito en seis años ha sido a puro dedo limpio. Su amigo cultural, Darío Morán, Guatemala.

Crédito de la imagen: Esta foto la tomamos de un grafitti hecho dibujo sobre la pared del hoy Centro Cultural de España en la 6a. avenida de Guatemala Ciudad, cuando pintaron todo lo borraron, pero persiste en nuestros archivos, pero por otro lado el Centro Cultural está coadyuvando al desarrollo cultural de los guatemaltecos a través de muchas actividades.

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