Al fin has llegado soledad, Guatemala nos espera

Destacados Temas de interés

LivingstonSiempre es un privilegio publicar los temas de Sal Troccoli, ahora nos cuenta sobre uno de sus recorrido con Soledad, los invito a leelo.

Al fin llegaste Soledad, como te fue allá en LA VILLA DE BETULA, lugar que vos y yo hemos sentido el dormir de sus forestas por la vieja Pennsylvania.

Mí amada Soledad ahí estaba parada frente a mí, alegre con sus brazos abiertos al igual que unas aspas de molino.
Llegue tomando sus maletas en el aeropuerto de Yuma Arizona, entregamos ambos nuestro beso y el siempre abrazo, luego Soledad me dijo: Amado me la he pasado allá en la montaña, al tanto de tu plática con mi suegra, nuestra querida Nola Guatemala y según me di cuenta, bien a gusto conversaron y ambos tuvieron un deleite de alegría.

Así es mi trigueña amada, la patria y yo, dimos un pequeño paseo por la abuela América, nos fuimos en mis letras hasta el último sur, tomamos guaro, comimos pishtones y tamales de cambray, y lo más bello que me prestó las llaves querida, esas conque vos y yo abriremos los portones, unos que guardan muchos secretos de la patria y atestiguaremos los bacanales que se celebran en la selva, seremos testigos de conciertos naturales, que pájaros levantan en su canto ante un bello publico de hojas, veremos las orgias de ríos y vientos, y juntos amada, seremos los que tomemos el aguacero y sus secretos, de cómo Guatemala fructifica las primaveras de la tierra.

Quiero que sepas lo que me dijo la patria Soledad, me lo dijo así con estas palabras:

Ve vos patojo vaga mundo, antes que te largues a vagar allá por Jalapa, Jutiapa, Huehuetenango, San Marcos o el Quiche, y cuantos pueblos más vos y la hembra tuya, esa que juntos quieran visitar las bellezas de mi cuerpo. Siendo que tenes que traerme a tu mujer, que le quiero conocer.

Pero viejo, ¿y que le dijiste tu?
Que le podía decir amada, a esa señora yo no le puedo negar nada, y porque jodidos voy a negarle el derecho que te conozca, si vos sos casi siempre, la luz que me invita a caminar y me cuida en el camino, así que ya sabes pronto vos y yo, más nuestra amada NOLA CHAPINA, iremos juntos a sentarnos en las playas del Motagua,
El Motagua, que es eso amado?

Un Viejo rio querida, allá por el departamento de Zacapa, que luego te cuento su historia, y ahí en sus orillas besaras sus vientos, besaras sus arenas, besaras sus hierbas, besaras sus humildes ranchos con hambre, ah pero sinceros.
Sera ahí mujer donde juntos los 3, comeremos chicharrón con yuca y brindaremos con buena Cusha (aguardiente clandestino) que fabrican por oriente.

Cusha ¿que es eso Sal?
Simplemente el moon shyne que fabrican los gringos allá en Pennsylvania.

Le pediré a la patria que vallamos a Río Dulce, una fluvial arteria que escapa de la selva y se desliza con la libertad de un cocodrilo, se resbala navegando hacia las tierras de Izabal, tierras amada bañadas en verdes calmas, aquí viven unas cuantas gentes de origen africano, hombres y mujeres que bailan sus orígenes por estas rutas de costas Caribeñas.

Navegaremos hasta encontrar el Castillo de San Felipe, viejo escondite de piratas, viejo almacén de caros tesoros, alhajas de oro saqueados a nuestro pueblos Indígenas en aquellos tiempos, veras las murallas resguardadas por viejos cañones que en pólvora, fueron estruendos y muerte, sembraban las leyes del dominio en aquellos tiempos, mi querida Soledad.

Encontraras querida, que en regiones como esta, son habitadas por más de 350 diferentes clases de aves, la fauna y flora pintan una foresta de esplendor, nos abrirá las puertas de ver brincar de rama en rama al mono aullador, gritando y jugando a su placer, exhibiendo sus cualidades de trapecista al volar dentro ramas y bejucos, en este verde jade, único que solo se desprende en las sinfonías de la selva. Los delfines aplaudirán de mano a mano con manaties, la alegría de verte amada, bañándote en estas corrientes de aguas desnudas pero llenas de historia.

Mas de 200 años que este Afro Guatemalteco pueblo, vive y canta en este atrio que muestra el esplendor del paisaje, Livingston su nombre, aquí amada veras al tambor cantar, veras al tambor bailar, lo veras en un tumba que tumba y estará retumbando.

Retumba y retumba en compases de negros y negras bailando, el canto evoca a las estrellas a siempre alumbrar sus nocturnos rituales, en un tun, tun de fiesta y el reggae que en su ritmo levanta nalgas y pechos, que danzan sin conocer el límite de horas; horas si que suspendan el baile en cuetes de alegría.

Cuantos tecolotes y lechuzas, torcazas, atestiguan cuando pelícanos bailan en brizas y ritmos de palmeras, la música Afro Caribeña, en estas bellas playas de Izabal.

Este será el paraíso en que le diga a mi madre Guatemala, que bendiga esa luz que alumbra la huella del camino, ese que vos y yo dejaremos por cuanto extravió, atajo, vereda, o carretera, y que tengamos siempre que seguir, para así siempre cosechar la felicidad de amarte a vos, mas vos a mí y que de ahí despierte el sonido de un beso, que marque la alegría de nuestra vida.

Así que en nuestro viaje a Guatemala amada Soledad, será la razón de presentarte con mi Nola Chapina, llenaremos nuestros planes para en este Livingston de vida, aquí pediremos que la patria nos bendiga, con brizas de estas aguas bañadas de sol y lluvias, que pintan un invierno en bellos abrazos que día a día, humedezcan los minutos de nuestra vida,

Sal Troccoli.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.