Desde muy temprano salgo con mi morral de oro cargado de letras las cuales siembro en ti Guatemala bella.

Mi recorrer por el mundo verde, es intenso. Busco en tus raíces algo de comer que en realidad es tu cultura. Tus valles y cerros me impresionan al saber que hay un sembrador del otro lado que me espera.

Suspiro y lloro de alegría al ver a lo lejos y en la lejanía un pueblo que amablemente me extiende sus brazos y me dice bienvenido hermano.

A lo lejos veo una locomotora que pita en la lejanía el cual lleva su lamento a cuestas y se pierde entre la sierra de los verdes montes.

Salgo muy ufano con mi sombrero de petate y tomo una camioneta y llego al corazón de mi Guatemala.

Veo mucho bullicio, almacenes grandes y mucho movimiento.
A lo lejos veo a un hermano mío desangrado fue víctima de un asalto a manos de otro hermano.

El chafarote y el policía se hacen los desentendidos y dan versiones de manera incoherente.
En ese callejón mataron 30 hombres para robarles el pisto, que injusticia, de una ley que es hueca sucia y poco confiable.

Mi lamento chapín lo dice todo, familias llorando la pérdida de un ser querido, muchachitos llorando por la pérdida del papa que tal vez por ganar unos centavitos lo mataron manejando camioneta a causa del maldito impuesto Romano de la era moderna en mi madre tierra Guatemala.

Mi lamento Chapín me entristece de ver mucha sangre que clama justicia, pero el chafarote y el romano tatuado y encarcelado manipula a su sabor y antojo a mis hermanos que han pasado a ser mártires de su propio pisto.

Mejor me regreso a mi casa a llorar mi desventura, y con mi lamento chapín evocó una plegaria por todos aquellas víctimas que mueren cada día sin que la justicia haga algo la cual ya fue desnudada y violada por un demonio negro que es la corrupción.
Fin
Poema
AUTOR Dino Bravatty Galicia
Escritor guatemalteco