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Esto, todo lo vez,
hasta donde tu mirada alcanza
encontraras el canto de los zanates,
y en el auditórium de los aires,
aparecerán las canciones de cenzontles,
en coro con torcazas y toda ave que transita en los vientos.
Todo esto poeta está ahí:
llévalo en el morral de tus recuerdos,
Para que un día puedas usarlos en tu canto.
Todo esto será la suelta inmensidad de un archivo
donde la vida lleve
buscando la clasificación de tus poemas.

Fragmento del poema Yo no vendo a pedir piedad

Por admin

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